Seguir mi camino...
...Lo sentía mucho por él, pero aquel lugar no me daba buena espina como para permanecer mucho tiempo ahí.
Sin volver a dirigir mi mirada hacía el desastre que le acontecía, me mantuve en mi propio andar.
Una cuadra más adelante noté que una camioneta blanca estaba estacionada; sencillamente yo pensaba mal de todo, por lo que me giré sobre mis pies para devolverme por el camino hasta el supermercado.
Y me topé con él.
Un chico con un aura atrayente estaba parado justo detrás mío, castaño y de mirada gatuna.
—Si tu ignoras cuando alguien necesita ayuda,—Dijo él—No esperes luego que alguien te socorra cuando lo necesites.—Y entonces reconocía al sujeto que había tirado todo hace unos momentos, ahora no cargaba nada...Había sido una trampa.
Para cuando me plantee en correr, este ya me había agarrado con fuerza, sujetando mis brazos y tapando mi boca. Sin importar que me moviera como desquiciada y que soltara patadas que obviamente él recibía, pudo llevarme hasta la camioneta sin esmero.
Me tiró en el interior y se metió conmigo ahí.
—Avarice...Confirme estado del proceso...Avarice—Se oyó, de algún lugar, una voz femenina y computarizada.
—Yo les dije que el plan era estúpido; nadie caería en él.—Dijo el chico a un aparato que sacaba del bolsillo de su saco.
—Avarice, debes confirmar identidad. Idiota.—Del aparato sonó una voz diferente, una masculina y más melodiosa—Se tendrá en cuenta la resolución de la misión; abandona la zona y espera las órdenes para capturar al objetivo—Otra vez la mujer.
—Dije que el plan fue inútil, no que no hubiese capturado al objetivo—El castaño me miró con malicia y eso heló hasta el último de mis huesos—Mis métodos son siempre efectivos.
Comentarios
Publicar un comentario