Seguro no fue nada...
...Era improbable que fuera una persona, estaba segura que si algo había caminado por el largo de la cocina, sería alguna de mis mascotas.
No le di más importancia y me voltee otra vez hacia las hornallas, donde giré las perillas al máximo y las llamas se alzaron con mayor intensidad.
La sensación de que alguien pasó detrás mío esta vez cobró credibilidad, cuando no solo sentí el escalofrío otra vez, sino que las mismas llamas se movieron en la dirección de la sombra.
Pero esta vez no pude voltear para verificarlo, sentí que unos brazos fuertes me rodearon por mi abdomen y cuello; y esta última acabó posicionarse sobre mi boca; sentí un paño húmedo así como un olor muy fuerte y extraño, el que me llevó a toser descontroladamente.
Y en eso se basó mis últimos minutos consciente, tosiendo y forcejeado con dificultad para que el intruso me soltara.
No le di más importancia y me voltee otra vez hacia las hornallas, donde giré las perillas al máximo y las llamas se alzaron con mayor intensidad.
La sensación de que alguien pasó detrás mío esta vez cobró credibilidad, cuando no solo sentí el escalofrío otra vez, sino que las mismas llamas se movieron en la dirección de la sombra.
Pero esta vez no pude voltear para verificarlo, sentí que unos brazos fuertes me rodearon por mi abdomen y cuello; y esta última acabó posicionarse sobre mi boca; sentí un paño húmedo así como un olor muy fuerte y extraño, el que me llevó a toser descontroladamente.
Y en eso se basó mis últimos minutos consciente, tosiendo y forcejeado con dificultad para que el intruso me soltara.